05-08-2011
Miguel Gallego esta emperrado en aparecer en las malas noticias, o por lo menos su destino es ser el prota de esta sección. Si la primera vez lo perjudicado fue su coche y la segunda vez su pierna, ahora le ha tocado a su pie.
Resulta que nuestro responsable de tiendas es más curioso que un gato y el viernes pasado vio a Chema, trabajador de mantenimiento del edificio de nuestras oficinas, con una máquina "Fenguit" limpiando un depósito y se acercó a ver que era eso. El problema es que se arrimó demasiado y la curiosidad mató al gato, bueno, mejor dicho las planchas de la "Fenguit" escacharon el pie de nuestro compañero. Más vale que otro Chema, uno de nuestros dibujantes, andaba también por ahí y entre él y el de mantenimiento evitaron que Xabier, el hijo que espera Miguel, se quedara sin jugar al fútbol con su padre dentro de unos años.
Miguel se fue a casa a ponerse hielo y a lo largo de esta semana su pie ha ido recobrando su forma habitual.
Imágenes que cuentan la vida de Kukuxumusu