15-06-2011
La camioneta de reparto de Kukuxumusu ha sufrido un pequeño percance, al quedarse sin tubo de escape por culpa de una rejilla de ventilación de un aparcamiento que estaba suelta. Resulta que nuestros compañeros Patxi y Carlos estaban de reparto por la Plaza del Castillo de Pamplona y cuando pasaban por encima de una de las rejillas del aparcamiento, oyeron un ruido y cuando se bajaron para comprobar qué había ocurrido vieron que el tubo de escape -bueno, el silenciador- estaba arrancado de cuajo.
¡Menudo susto se pegaron! Parece ser que la rejilla estaba suelta y al pasar por encima con la camioneta, se levantó por una lado y arrancó el silenciador al instante. Nuestros compañeros no supieron qué había pasado hasta que se bajaron y toda la gente que estaba en las terrazas les dijeron que la rejilla se había levantado. Enseguida avisaron a los munipas (policías urbanos de Pamplona) para presentar una queja. De todas formas, según nos cuenta Carlos, "lo peor no fue el susto que nos pegamos, sino el jubilado que se acercó y estuvo metiéndonos una chapa de cuidado". Bueno, males menores, ahora nuestra camioneta está capada, a falta de que le vuelvan a colocar el silenciador.
En la foto podéis ver a nuestro compañeros-modelo Carlos, de almacén, con la pieza siniestrada. Como podéis ver, ya le ha dado un nuevo uso.
Imágenes que cuentan la vida de Kukuxumusu