Hacemos muchas cosas, desde ropa a complementos, pero siempre hay un dibujo en el origen de todas ellas. Eso sí, a partir de un dibujo también se pueden construir proyectos: un campeonato de muuuuus, una camiseta junto al Dalai Lama o un fiestón online cada vez que asoma Sanfermin.
De esta forma nos vamos construyendo, a base de iniciativas que empiezan con un dibujo y no se sabe dónde pueden acabar. La lista no está cerrada: el mundo está lleno de cosas que dibujar y nos sobran ideas.